Vidrios biselados, luz de fondo,
la música hace sus artes
cuando irrumpe entre
los versos del poeta.
La canción del alma,
dos miradas y el humo,
se entrecruzaban
en el espacio.
Tu silencio y el mío
para sostener el dilema
entre tiempos,
entre distancias.
Y te encuentro al fin,
tus manos tomaban las mías,
con tus besos y aquel aroma
del amor que esperaba.
Te siento y te llevo en aquella
música que alimenta, propone, provoca,
luz de fondo a los versos
del poeta.
Te dibujé sin lápiz,
porque abandonaste la lógica,
porque quisiste dejarme
parte de tu sabor.
Daniel.F